La marca fundada por el español Cristóbal Balenciaga a principios del siglo XX en París, ha logrado subsistir con el paso de los años gracias a la conservación del estilo icónico de su fundador, el cual ha sido definido como moderno y elegante a través del tiempo gracias a la especialización en técnicas de costura y a la innovación en telas.

Esta reconocida marca de alta costura pertenece al Grupo Kering, el mismo al que pertenece Gucci, y a pesar de los altibajos que ha tenido la marca debido a sus decisiones creativas, a partir de la llegada de Demna Gvasalia en 2015, su estilo urbano de la mano de siluetas futurísticas y elegantes ha logrado captar la atención de uno de los públicos más difíciles.

De acuerdo a los reportes del Kering, Balenciaga se ha convertido en la marca con mayor tasa de crecimiento gracias a las ventas generadas dentro de los segmentos masculino y millennial, éste último representando un tercio de las ventas a nivel global dentro de la industria de la moda.

Sin duda alguna a Balenciaga le falta mucho para estar a la par de su “hermano mayor” Gucci, pero todos los esfuerzos que se están realizando dentro y fuera del área creativa están dando frutos.

No hay que olvidar el último “boom” de Balenciaga de la mano de Gvasalia, consistió en una alianza formada con “Crocs” (con 10cm de plataforma, colores encantadores y pines decorativos exclusivos..) como zapatos oficiales de su desfile hace unas temporadas, los cuales fueron vendidos por alrededor 800 dólares el par en las tiendas más exclusivas y quedando agotados inmediatamente.

No cabe duda que Balenciaga, de la mano de su director creativo y del prominente Grupo Kering, seguirán acertando en sus apuestas y lograrán seguir conquistando al público más difícil con sus nuevas creaciones.