Hace algunos años los fashion bloggers marcaron la nueva era, donde prácticamente modificaron las técnicas convencionales de promocionar una marca, cambiando las reglas sobre la publicidad de una campaña, la cobertura de noticias de moda, hasta las ventas y resultados de las marcas en general.

Hoy en día existen fashion bloggers, influencers, grammers, entre otros. Pero, ¿realmente cuál es la diferencia entre los términos y profesiones en sí?

Un «Fashion blogger» como su nombre lo dice, es un bloguero de moda. Persona que escribe, redacta y habla sobre temas relacionados específicamente de moda, belleza y estilo. Pero como cualquier otra cosa en la vida, ha evolucionado.

 

Chiara Ferragni así como Aimee Song, fueron solo algunas en liderar esta nueva «revolución de moda digital» de la mano de sus blogs. El movimiento floreció en el 2000, donde todo era muy nuevo, y estos se creaban por pasión a la moda, y no con el fin de ganar fama. Finalmente eran fashionistas que se transformaron de simples «outsiders» a formar parte de la industria. Actualmente ambas «bloggers» cambiaron su descripción de perfil (en la plataforma más amada del momento: Instagram) a «Figura pública». Una prueba más de lo que una vez conocimos como «fashion blogger» ha quedado en el pasado.

¿Cuál es la primera aplicación que abres por las mañanas? Si tu respuesta inmediata es instagram, felicidades, no eres el único. De hecho, eres de la mayoría. Ya que esta plataforma se ha convertido en la favorita de todos los que pertenecemos en la industria de la moda.

 

Instagram ahora es visto por muchos como el «mini blog personal», donde  no solamente se postean fotografías, sino también historias, reflexiones o simplemente contar una anécdota que forma parte de tu vida cotidiana. Básicamente transformando lo que en un principio era el blog, aquel que era alimentado con contenido para llamar la atención de los usuarios y así obtener visitas en sus blogs personales.

Para la generación Z, (the new cool kids) es probable que entiendan por «blogger» a las personas que suben su #ootd todos los días en instagram, cuando en realidad ni siquiera tienen un blog.

 

Leí hace poco un artículo muy interesante en Vogue sobre lo que actualmente significa ser un «fashion blogger», y algo que realmente me llamó la atención, es que Jill Walker afirma en este mismo escrito que «todo lo que hacemos hoy en día deviene de un blog» . Es decir, que la esencia del blog sigue viva, ya que el blog en su inicio creó conversaciones en diferentes industrias, forjando relaciones con individuos y marcas. «Todo lo que trajo el blog, ha dejado rastros en nuestra comunicación online, que ahora se refleja en posts, coments o follows«.

Y es que, es muy cierto. ¿Cuándo fue la última vez que visitaste un blog? Hoy en día con un blog o no, la profesión del blogging seguirá manteniéndose actual, ya que además de crear un movimiento de expresión personal y social, ha sabido mantenerse a través de las diferentes plataformas que han ido creciendo conforme la evolución de los medios digitales.

En sí, hoy se podría decir que un «blog» es más que una página en internet, es la práctica de un individuo que ha decidido expresar una pasión, escritos, fotografías, sabiduría, entre otros, a través de un medio digital, no importa en qué plataforma se encuentre. Instagram solo resulta ser, por el momento, el medio y no el fin.

Melissa Jáuregui