No tienes que ser un gran fanático de la moda para saber que los jeans son la prenda esencial en cualquier closet, pues son tan populares y de uso cotidiano, tanto como la ropa interior.

Pero, ¿sabes cómo llegaron a ser tan populares y cómo fueron los primeros diseños?

La tela se originó en una ciudad en el sur de Francia llamada Nimes que se pronuncia Demin; por eso el nombre.

Sin embargo, ésta no fue una tela popularizada hasta que se crearon los blue jeans como los conocemos en la actualidad.

 

Todo comenzó en 1853 en la época de oro en las minas, cuando Levi Strauss vendía la tela demin para construir carpas y toldos, hasta que se dio cuenta que los trabajadores necesitaban uniformes con telas más resistibles que puedan cargar minerales y brindarles protección, así que optó por crear pantalones resistentes para ellos y fueron únicamente para trabajadores.

No fue hasta los 50´s y 60´s que los jeans se volvieron de uso diario en la vida urbana, y comenzaron a popularizarse porque eran el uniforme de los militares, aunque éstos eran muy pesados y poco cómodos.

 

Poco después, a finales de los 60´s y en los 70´s, los jóvenes revolucionarios adoptaron los jeans como parte de su ideología revolucionaria que reflejaba la inconformidad y contracultura. Los portaban desgastados, unisex y remendados.

Gracias a los hippies y liberales se comenzó a crear la industria y aceptación del mercado, hasta convertirse en una prenda común para el uso diario informal que ofrece distintas presentaciones, como lo son los shorts, jumper, overoles, jeans acampanados, entubados, blusas, y todas las múltiples presentaciones que encontramos hoy en día.

 

En los 80´s se llevó a otro nivel el demin y se creó la tecnología textil que dio pie a los jeans de distintos tonos de mezclilla y la apariencia como si estuviesen deslavados.

La siguiente década, gracias a la globalización económica, el jean se posicionó como un clásico y prenda fundamental para cualquier ciudadano.

Andrea Lizarraga