¿Cómo hacer una limpia de armario con éxito?

Actualmente estoy haciendo un cambio importante en mi vida, el cual incluye algo que probablemente todos le tememos; hacer limpia de clóset. ¿Qué se queda? ¿qué se va?

Si alguna vez te has mudado de ciudad o de casa (en mi caso 9 veces para ser exacta) sabrás el gran dilema que te espera. Pero si eres de las que has estado muy estable toda tu vida y estás por comenzar una nueva etapa, este artículo te será de gran ayuda. (Y si ya te has cambiado, también!).

Enlisto según mi criterio y experiencia los puntos más necesarios y válidos para deshacerte de lo que ya no utilizas (¡y sus pros!).

 

Seamos honestos, ¿hace cuánto no utilizas esos flats o tenis deportivos que tienes olvidados en tú clóset? Probablemente solo ocupan espacio desperdiciado. Tienes que tomar en cuenta que en donde sea el lugar al que te vayas a mudar, debe contar con el espacio necesario para tus cosas (en especial tú ropa ¡ya lo sé!).

 

¿Te vas a mudar de ciudad? ¿de País? ¿de Continente? ¿El clima es frío, templado, caluroso? Si te vas a mover a NYC, despídete de las sandalias de verano. Hay que tomar en cuenta el lugar a donde vas, es de extrema importancia. La limpia de clóset será más rápida y funcional una vez que tengas resueltos estos temas.

¿Te vas a mudar solo? ¿con tu familia? ¿con tu pareja?

En cualquier situación en la que te vayas a mudar, es un gran reto no solo por el cambio emocional y de etapa que estás por vivir, sino tener en mente que, por ejemplo, si vas a casarte, ¡no puedes acaparar todos los clósets de la casa! (¡que terrible!). Es necesario quedarte solo con tus prendas favoritas y tirar aquello que sabes que no vas a volver a usar.

Básicos. Un básico nunca se olvida. Quédate con aquello que sea atemporal y que nunca pase de moda. Una biker jacket, V t-shirt, súper comfy sneakers, un par de jeans rotos, así como el clásico little black dress. No te vas arrepentir y verás el poco espacio que ocupa cuando los básicos se apoderan de tu armario.

Tengo que decirte adiós

Si eres como yo (difícil en las despedidas) y acumulas cada pequeña nota, ticket, foto incluso peluches, ¡esto no te va funcionar! Decir adiós a las prendas que ya hicieron su parte en tu armario no debería ser difícil, no importa si te recuerda la primera vez que saliste con tus amigas. Las prendas como las cosas materiales, tienen su principio y final.

Aprender a renovar clóset y despedirte de tu blusa de cuando tenías 9 años no es tan duro como parece (Verás lo liberador que es).

Ir a vender o donar tu ropa es el mejor sentimiento que puedes tener, darle un segundo uso a esa prenda que ya hace tiempo te hizo feliz, te dejará tranquilo. Deja que alguien más lo disfrute.

Lo mejor de todo. Buy new stuff.

Y como dice el dicho “hay que hacer espacio para lo nuevo”. Te vas a sentir aliviado en tu próximo shopping day cuando llegues a tú closet y ¡¡tengas espacio!! Siempre hay que dejar lugar para lo nuevo.  Ahora si, puedes disfrutar el mejor momento de tus compras nuevas; ¡estrenarlas!

Melissa Jáuregui