Las estrategias de markething y los planes de ventas creados detrás de investigaciones sobre comunicación lograron entender a la perfección el mercado actual y han sido exitosos en la manipulación y creación de sentimientos por las cosas materiales, como es, por ejemplo, el implementar en la mente del consumidor el “creer” que necesita esos jeans, o la última blusa de la nueva colección de Zara, cuando la realidad es que las prendas en tendencia no son nada más que piezas recicladas de mala calidad.

El mundo de la moda cambia constantemente; cuatro veces al año aproximadamente, y eso ha causado presión en los consumidores por comprar múltiples piezas, que poco tiempo después llegan al final de su camino y se desechan para adquirir las siguientes tendencias, y así sucesivamente, lo que lleva a una terrible contaminación y daño a nuestro ecosistema.

Con el paso de los años, se han formado varias campañas que se han dedicado a crear conciencia y mostrar todos los daños que implica crear ropa “barata”, al igual que múltiples marcas se han comprometido a usar materiales reciclados, implementar nuevas técnicas de manufactura y manejar un estilo “eco-friendly”.

Las personas que han profundizado en el tema y están conscientes del daño que una simple blusa puede causar, han optado por comprar ropa de mejor calidad y en menor cantidad, al igual que usar ropa vintage.

Al final, la moda viene y va; nunca sabremos cuándo a Karl Lagarfeld se le va ocurrir lanzar una colección que incluya esos zapatos que usabas en primaria con la suela de plástico que tanto odiabas, o que la tendencia de la temporada sean los pantalones que usabas de pequeña.

 Lo único que tenemos por seguro es que la moda siempre regresa, así que ¡no tires tu ropa!, mejor compra piezas de alta calidad y guárdalas en un cajón… ¿Quién sabe?, tal vez acabes vendiéndola en un futuro y te convertirás en la siguiente Sophia Amoruso.

Andrea Lizarraga