En pleno siglo XXI, el abordar un tema como el de modelos de tallas extra puede volverse delicado muy a pesar de lo concurrido que se ha tornado el asunto.

Y es que dejando atrás la obsesión por la flaquencia extrema que vemos siempre y a la cuál todos nosotros estamos “acostumbrados” (por llamarlo así de alguna manera), nos encontramos en un momento en el que la belleza no quiere tener etiquetas o estereotipos y es más común descubrir tanto en pasarelas como en campañas o vídeos y fotografías, a modelos con curvas que están asumiendo un papel revolucionario en la industria de la moda.

Sí, podemos pensar de manera egoísta, “¿Cómo es que ellas están revolucionando el mundo de la moda?” Y más que el mundo de la moda, yo diría el mundo en general. Es posible resolver nuestra duda egocentrista si nos tomamos un momento para realmente analizar cómo consumimos moda y lo que observamos de la misma: caras afiladas, pómulos remarcados, maquillaje al por mayor y un papel que muchas veces no es afín a lo que vemos en las calles o a través del espejo en nosotros mismos. No se trata de satanizar a las personas que utilizan una talla cero, o culpar a Vogue por problemas relacionados con desórdenes alimenticios que siempre van ligados a un pensamiento de carencia emocional o física que adjudicamos a las modelos: NO. Ese es otro tema que seguramente me interesaría abordar en un futuro, pero en este mismo párrafo encontramos la respuesta a la cuestión dada líneas arriba. Vivimos en un mundo en el que estamos acostumbrados a etiquetar y la moda ha cargado con una linda etiqueta que esconde una realidad distinta, es por eso que no podemos engañarnos y decir que cuando pensamos en la palabra modelo, aparece en nuestra mente una imagen de una chica de tallas extra. ¿O estoy en lo incorrecto?

Han existido en el pasado cientos de esfuerzos para terminar la inquietud de la moda con la delgadez y muchas veces, dichos esfuerzos han pasado por alto, así que es razonable que aún no podamos ver un verdadero cambio y desligar los erróneos mensajes que tomamos de la industria. Recientemente ZARA, el retailer más grande del fast fashion, lanzó un anuncio para promocionar su línea denim para chicas “con curvas” mostrando a dos modelos delgadas; el anuncio en donde se podía leer “Love your curves” fue criticado fuertemente en las redes sociales y nos demuestra que el concepto que tiene la moda de curvas y chicas de tallas extra es incorrecto.

Sin embargo, el interés de diseñar para cuerpos más grandes es notable: una prueba de esto es la campaña de ropa deportiva plus size que Nike lanzó recientemente en dónde modelos como Grace Victory, Paloma Elsesser, Danielle Vanier y Naomi Shimada figuran el nuevo modelo y filosofía de la marca: “Vestir a las mujeres independientemente de su talla.” A pesar de ser ovacionada por muchos, la campaña también fue criticada por el público que reclamaba a las figuras esbeltas de brazos torneados y manicura perfecta, excusando que las chicas en las fotografías mostraban un lado “poco sano” del deporte, desatando comentarios negativos hacia las modelos quienes respondieron de manera inteligente y respetuosa en sus redes sociales, fomentando la inclusión y la igualdad ante las personas que hicieron dichos comentarios acerca de sus cuerpos.

Otro caso es el de Forever21, uno de los retailers con una propuesta excepcional enfocada a tallas extra, quienes relanzaron su línea pus size con muchísima más variedad de cortes, texturas, estampados y prendas en tendencia, describiendo su nueva colección como “confiada y avanzada, indefinida por el tamaño.” Y así, un sinfín de marcas, tiendas, diseñadores y modelos han logrado pequeñas victorias en el ámbito de la moda para tallas extra, tratando de educar al mercado, mostrando que la belleza va más allá de una talla.

Pese a todos estos cambios, la sociedad nos ha enseñado que debemos sentir pena si no contamos con el tipo de cuerpo que sale en las portadas de las revistas de moda y las palabras para describir a una persona que utiliza prendas de tallas extra tienen una connotación negativa en nuestro diario vivir: gorda, obesa, corpulenta, robusta son sólo algunos ejemplos que inmediatamente ligamos con descripciones perniciosas y que debemos comenzar a encausar hacia otra dirección. Es por eso que si queremos realmente generar un cambio, ese debe de comenzar de forma individual, concentrándonos en la manera en la que hablamos de nuestro propio cuerpo y recordándonos a nosotros mismos que el tamaño de nuestra ropa no define nuestro valor.

¿Cómo entonces, una sociedad que nos ha demostrado que es fácil dividir a las personas por su tipo de cuerpo nos puede instruir a cambiar esto? Lo ideal sería no tener una partición entre las tallas y dejáramos de denominar a una chica como plus size sólo porque lleva puestos unos jeans talla 12. En un mundo ilusorio no existiría esa división y simplemente sería una talla más.

Es por eso que cuando una modelo de talla extra está dentro del mundo de la moda o se habla de plus sizes se está generando una revolución, se están rompiendo moldes: más en este mundo en el que la mayoría de las adolescentes se saltan el postre y están insatisfechas con su cuerpo. Las modelos plus size están cometiendo actos heroicos y eso, es justo lo que necesitamos.

Hiram Pinto.

www.hirampinto.com