White, white.

La promesa del verano está vestida de blanco: este singular color (o como muchos lo denominan, la falta del mismo) juega un papel importante en los días de calor y esta temporada las cartas están a su favor.

La obsesión por el blanco estuvo dentro y fuera de las pasarelas, desde Nueva York hasta Milán o de París hasta Corea, la semana de la moda se llenó de todas sus tonalidades y no, no se trató de una movimiento pacífico o de alguna revolución ambiental, sino de cientos de personas que se dieron cuenta de que ésta tendencia no necesita de cierto tipo de molde, ni es cara o compleja, sino que es simple y fácil de llevar, es color blanco.

Lo mejor de esta tendencia es que seguramente ya la llevamos puesta desde hace tiempo y no nos hayamos dado cuenta de ello, o que seguramente tenemos prendas en color blanco en nuestro guardarropa y necesitamos sacarlas lo antes posible.

¿De dónde resurgió la obsesión por este color? La colección Primavera/Verano de Victoria Beckham llevó al blanco a su máxima exposición, dibujando siluetas para vestidos, blazers, pantalones, faldas y corsés en este tinte. Los detalles que Beckham utilizó para esta colección incluían bordados, transparencias y pliegues en diferentes tonalidades para recordarnos que llevar un look monocromático no es sinónimo de verse planos o aburridos y podemos vestir con diferentes cortes o aplicaciones para jugar con nuestro atuendo.

Algunas otras firmas que optaron por utilizar looks totalmente blancos fueron Céline, Prada y Valentino, que no solamente presentaron prendas de los tonos, sino un sinfín de accesorios que van de la mano con sus colecciones, de nuevo, armonizando con metalizados como el dorado y neutros como el gris para crear un balance con las piezas blancas, sin embargo fue la manera en la que Céline jugo con el color la que realmente me sorprendió, vistiendo a sus modelos en una capa de colores vivos y saturando los atuendos con prendas blancas sobre de monos, medias e inclusive, blazers.

De igual manera esta tendencia se observó en las calles y la originalidad la llevaban puestas todas las personas que arriesgaron por ella, sin embargo, ¿cuándo podemos o debemos portar ésta tendencia en nuestra vida diaria? Sabemos que los tonos claros son los mejores aliados cuando el sol nos abraza en la ciudad y el blanco no sólo nos ayuda a mantenernos frescos sino también a vernos impecables y con mucho estilo, así que a pesar de ser un básico, y de combinar prácticamente con todo, lo ideal es llevar piezas clave que hagan resaltarlo, como mencioné anteriormente, no tener miedo de utilizar accesorios que balanceen un poco el color sin quitarle su protagonismo. Mi look favorito para esta tendencia es una camisa oversize con cuello en pico con pantalones estampados o jugar con el black and white, utilizando jeans negros y zapatos blancos.

Lo importante al utilizar el white over white es ponernos creativos y quitarnos la idea de que el color blanco es aburrido. ¿A quién se le ocurrió decir eso? La verdad no lo sé, pero al parecer la idea está cambiando en la mente de los diseñadores y de las personas que disfrutan la moda y eso se está dejando ver. ¿Quién más está listo para llevar un total white look? ¡Yo no puedo esperar!

Hiram Pinto.

www.hirampinto.com