Estamos a la mitad de la Semana de la Alta Costura en París y ya comenzaron a dibujarse las tendencias que los Couturiers tienen para ofrecernos para esta próxima primavera.

Comenzando con Versace que abrió su pasarela con trajes con detalles geométricos en oro y continuó con vestidos de noche al cuerpo con acentos neón y sus típicas siluetas greco-romanas.  Una paleta que va del negro a toques de color como el fucsia y el amarillo ácido, texturas como la lana y el fur. De todo a todo, una colección que sin duda busca un lado más comercial pero no menos espectacular.

Seguido, Raf Simons presentó una colección inspirada en la primavera misma, que según él es tan importante para los belgas. Vestidos, drapeados, faldas, y pantalones perfectamente a la medida, que sin duda se han convertido en un elemento que no puede faltar en las pasarelas de la Alta Costura desde el debut de Simons en Dior. Las flores: elemento principal en la colección que se presentó en medio de un jardín. Estas iban bordadas, detalladas, drapeadas, de todo.

Lagerfeld presentó de acuerdo a la crítica «una de sus mejores colecciones» de los últimos tiempos inspirada en el neo-clasisismo de Weimar en la época de Goethe y Schiller. Presentando trajes de día con tweed claro y oscuro dio paso a una tendencia fuerte: el contraste del negro y blanco, así como una silueta que Lagerfeld bautizó como «hombros enmarcados» fue el detalle principal en la colección. Para la noche, Lagerfeld eligió lentejuelas y detalles florales, otra gran tendencia que proponen los Couturiers.

Giambattista Valli demuestra que el blanco y negro pueden ser versátiles cuando se aplican en diferentes detalles y texturas. Abriendo la pasarela con manchas animales en estos tonos y siguiendo con vestidos con fur, drapeados en tul, péplums orgánicos, transparencias, aplicaciones florales cargadas y alguno que otro toque de color.

Armani Privé sin duda ha sido una de mis favoritas hasta el momento. Trajes de saco y pantalón muy clásicos pero modernos a la vez, siluetas cruzadas, siluetas rectas, vestidos de noche con mucho volumen al frente, una selección elegantísima de textiles, estampados y mucho mucho color resumen en pocas palabras la colección. Su inspiración: aires del Medio Oriente y los años 30.

Alexis Mabille, el nuevo miembro oficial de la Cámara de la Alta Costura decidió enfocarse esta ocasión en su técnica. Y vaya que esto se dejo notar: drapeados increíbles, detalles minuciosos, y manejo excelso de textiles delicados. Una paleta de colores que se alejó de la tendencia del blanco y negro para apoderarse de los colores delicados y femeninos como los pasteles y los nudes. Mabille sin duda dejó claro por qué de ser un simple invitado a participar en la Semana de la Alta Costura, es hora un miembro oficial de dicha Cámara.