Una propuesta minimalista y bastante urban-chic fue lo que presentó Lorena Saravia para su colección Primavera-Verano 2013. Con una paleta de colores que no se extendió de la monocromía del blanco, el negro y la escala de grises a excepción por un toque de color salmón, esta colección refleja la actitud de la mujer mexicana vanguardista, sencilla y elegante.

Siluetas sencillas como vestidos camiseros, vestidos cortos, pantalones, blusas sin manga y vestidos con corte mullet fueron parte de esta colección de 20 looks.

Sin duda lo que más destaco fue la capacidad de la diseñadora para contrastar los textiles. Telas con caída suave y delicada se contraponían con materiales tan rígidos y rudos como la mezclilla o el cuero.

Una colección sencilla, urbana y juvenil pero definitivamente muy vendible y sobretodo usable.